Zeolandia nació de una idea sencilla. Que los animales, el medio ambiente y los derechos humanos tuvieran abogados de su lado. Somos una asociación de Almería, inscrita en el Ministerio del Interior, y no nos quedamos en la protesta.
Durante mucho tiempo fui un gato de la calle. Dormía debajo de un coche, con la cabeza llena de heridas que el sol y el abandono me habían dejado. Pasaba gente al lado, pero nadie se paraba a mirarme.
Había aprendido a no fiarme de nadie. Cada mano que se me acercaba solo me había traído golpes, así que me escondía y aguantaba solo. Era lo único que me hacía sentir a salvo.
Un día, unas manos no vinieron a hacerme daño. Vinieron a sacarme de allí. Estaba tan asustado que mordí, y aun así no me soltaron. Me llevaron a que me curaran.
Lo que encontraron no era fácil. Tenía tumores, las orejas infectadas y una cabeza que no dejaba de sangrar. Casi cualquiera me habría dejado marchar. Ellos decidieron operarme, aunque nadie sabía si aguantaría.
Y no lo hicieron solos. Otras manos se ofrecieron a pagar lo que costara con tal de darme una oportunidad. Hizo falta mucha gente para sacar adelante a un solo gato roto.
Los primeros días manchaba de sangre todo lo que tocaba, así que me cuidaron en un rincón tranquilo. Poco a poco fui a mejor. Tuve comida buena, juguetes y una fuente de agua solo para mí.
Me costó dejarme querer, porque no sabía hacerlo. Pero con el tiempo me atreví a acercarme y a subirme a la cama un rato. Nadie me obligó a nada. Me dejaron vivir a mi manera, y por primera vez no tuve miedo.
No fueron muchos meses, pero fueron buenos. Me marché una madrugada, sin hacer ruido, como quien no quiere molestar. Me fui en paz, sabiendo que por fin le había importado a alguien.
Esta asociación lleva mi nombre. Nació para que ningún otro tenga que esperar tanto a que alguien se pare. A mí me encontraron a tiempo. Ayúdanos a llegar al próximo.
Licenciada en Derecho y diplomada en Relaciones Laborales. Fue árbitra de fútbol federada y entrenadora personal. Sabe lo que es decidir bajo presión. Preside Zeolandia y se persona en los tribunales en asuntos de interés general.
En Zeolandia · Lleva la voz y la estrategia de cada caso.
Doctorando en la Universidad de Málaga, antes trabajó en la radio (Onda Cero, Cadena SER). Sabe que tener razón no basta si no sabes contarla. Conoce por dentro cómo responde la Administración.
En Zeolandia · Decide por dónde entra cada escrito.
Secretaria
Dunia Esther Blanco
Secretaria · Abogada
Todo en regla.
Extranjería e inmigración
Abogada y secretaria de la Asociación Zeolandia, máster en Extranjería e Inmigración. Vela por que cada paso quede registrado y en regla.
“
Nuestro compromiso es con la verdad, la justicia y los ciudadanos.
Inmaculada Jaén, presidenta
Del sofá me encargo yo.
Defensa con colmillo
No peleamos desde el sofá. Vamos al Ministerio del Interior, al juzgado y a la Audiencia Nacional. Y cuando hace falta, el escrito lo firma un perro.
La junta directiva
Quien manda aquí tiene cuatro patas
Cargos reales, animales reales. La junta de una asociación inscrita en el Ministerio del Interior.
Yo también quiero un cargo.
Nº 01
Presidente
Chispito
¡Yo firmo los escritos!
Cuando Chispito firmó el escrito al Ministerio del Interior, la respuesta llegó en dos días.
Nº 02
Vicepresidenta
Chocolatina
Cabeza fría, siempre.
Mantiene la cabeza fría cuando el consejo se acalora.
Nº 03
Tesorero
Ladri
Las cuentas, cuadradas.
El rigor en las cuentas es cosa suya.
Nº 04
Secretaria
Bimbi
Todo bien registrado.
De ella depende que todo quede bien registrado.
Nº 05
Representante de los gatos
Oruga
Alguien hablará por los gatos.
La única gata en una junta de perros. Alguien tenía que hablar por los gatos.